Estas doce constelaciones son el Zodíaco natural y están siempre en la misma posición relativa, pero debido a un movimiento del polo de la Tierra, el Sol cruza el Ecuador por un punto ligeramente diferente cada primavera en el equinoccio vernal y este punto de desviación o transferencia se considera en Astrología como el primer grado de Aries, el principio del cual es llamado el Zodíaco intelectual, que cambia de año en año a la proporción de 50,1 segundos por año; 1 grado cada 72 años: 1 signo cada 2.156 años, completando el círculo de los 12 signos en cosa de 25.868 años. Este movimiento de retroceso se conoce con el nombre de “precesión de los equinoccios”
Llevando la ley de analogía un paso más adelante, veremos que el Zodíaco natural está compuesto de las constelaciones en la forma que podemos observarlas en el Firmamento, y el Zodíaco intelectual comienza en el punto preciso que gira el Sol cuando cruza el Ecuador en el equinoccio primaveral. Éste es el período en el que la Naturaleza trae a su nacimiento a todo aquello que ha germinado en su seno durante el invierno precedente. Así, pues, el horóscopo del mundo cambia de año en año. “Como es arriba, es abajo”, es la ley de analogía y los mismos puntos salientes que podemos observar en el hombre y en el microbio los veremos en el astro celeste v en la estrella de mar.
Después
de completar cada ciclo, el Zodíaco intelectual y el natural coinciden (el último lo fue en el año 498 D. de C.) y entonces empieza un nuevo período mundial; una nueva fase de la evolución; una curva más elevada de la espiral del sistema solar